- Reformas sobre Ordenanzas Municipales:
se han llevado a cabo en la Ordenanza de Comercio Ambulante
(Venta ambulante y Mercadillo) y en la Ordenanza Municipal
de Tráfico y Seguridad Vial, para ajustarlas a las
nuevas necesidades que demanda la población de Montalbán
y para obrar siempre dentro de la legalidad.
En cuanto a la Ordenanza de Comercio Ambulante
hay que destacar respecto al Mercadillo de los sábados
que se ha limitado a 38 puestos de carácter fijo, concediéndole
su uso a través de una autorización municipal,
previa comprobación de los requisitos exigidos y que
prioritariamente son: ser trabajador autónomo, estar
al día en la cotización de la Seguridad Social,
poseer en vigor el carné de vendedor ambulante de la
Junta de Andalucía, estar dado de alta en el epígrafe
correspondiente en el impuesto de actividades económicas
(I. A .E.), poseer el Carné de Manipulador de Alimentos
para aquellos para aquellas personas que vendan alimentos
y satisfacer el precio estipulado por este Ayuntamiento para
cada puesto. Estas autorizaciones podrán revocarse
si se falta más de tres semanas injustificadamente
o se tiene pendiente de pago más de tres recibos. Los
puestos que quedan semanalmente libres no se pueden utilizar
por vendedores que no tengan autorización municipal,
evitando de esta forma su uso descontrolado y la competencia
desleal.
Otro objetivo marcado por esta ordenanza es evitar que se
ejerza la venta ambulante con vehículos tienda por
la población y mucho menos que se haga publicidad con
medios acústicos de megafonía. Para reforzar
esta prohibición se ha colocado un cartel en cada una
de las cuatro entradas del pueblo en el que se puede leer
“Prohibida la venta ambulante en esta localidad”.
Resumiendo para ejercer el comercio ambulante en cualquiera
de sus modalidades será necesario la “autorización
municipal”, incluido los productos perecederos de temporada.
Otra de las reformas muy importantes ha
recaído sobre la Ordenanza de Tráfico
y Seguridad Vial, que era necesaria a todas luces
para cubrir dos objetivos: primero, la reordenación
del tráfico de la población, poniendo parte
de las calles en un solo sentido de la circulación
para darle mayor fluidez al tráfico, ganar espacio
físico para los olvidados peatones y equilibrar el
tráfico rodado por toda la población, y segundo,
garantizar la seguridad vial regulando el uso de la ocupación
de la vía pública (acopio de materiales, andamios,
contenedores, cierres de calles, etc.) para hacerla más
transitable y menos peligrosa.
El primer objetivo creemos que se ha conseguido y en cierta
medida ha cubierto las demandas de gran parte de la población
que exigían el lugar que les corresponde a los peatones,
que sentían invadido su derecho a circular libremente
y sin peligro por las aceras. Otra de las medidas adoptadas
para evitar los atascos y dar mayor fluidez al tráfico
ha sido la habilitación en las zonas comerciales de
lugares reservados para carga y descarga destinada a los vehículos
industriales. Pedimos, por favor, que se respeten estas zonas
para que la típica expresión “que son
dos minutos” de muchos conductores particulares no impidan
o dificulten el uso para los que van destinados.
El segundo objetivo de regular y controlar la ocupación
de la vía pública para garantizar la seguridad
vial se ha cubierto casi en su totalidad, para ello es necesario
pedir autorización municipal para ocupar la vía
pública con materiales de construcción, andamios,
contenedores, etc. y para cerrar o cambiar el sentido del
tráfico de una vía, elementos que alteran el
normal funcionamiento de los usuarios de las vías públicas,
creando peligros y situaciones antirreglamentarias frente
a cualquier accidente. En dichas autorizaciones se advierte
que “Todo obstáculo que entrañe o ponga
en peligro la seguridad del tráfico y de los peatones
deberá estar señalizado, siendo responsable
de los daños ocasionados el titular o responsable de
la obra”. Para evitar que estos obstáculos permanezcan
largo tiempo en la vía pública se cobra su utilización
a razón de 0,32 € por metro cuadrado y día,
según lo previsto en las exacciones fiscales.
Esta reordenación del tráfico
ha sido puesta en marcha pensando siempre en el bien colectivo
y somos los primeros en dar la voz de alarma en el momento
que intuyamos que con estas reformas se pudiera hacer daño
a los bienes de algún montalbeño, pero Montalbán
progresa y sigue adelante, se está haciendo más
grande y entre todos tenemos que poner nuestro grano de arena
para hacerlo más dinámico y moderno.