Montalbán
en el Siglo XIX
Comienza el siglo en nuestro pueblo sacando
la imagen del Jesús del Calvario en procesión
rogativa para que lo librase de las enfermedades contagiosas
que asolaban otras provincias. No se registró ninguna
muerte en estos años por enfermedad contagiosa. Pero
en 1805 la fiebre amarilla que se había declarado afectó
a nuestros paisanos produciendo una mortalidad más
elevada de lo normal. Se contabilizaron 187 muertos.
La Guerra de la Independencia y Montalbán.-
Esta guerra librada contra los franceses se dejó sentir
en nuestro pueblo. El día 11 de Junio de 1808, parte
de las tropas francesas que acababan de entrar en La Rambla
al mando del oficial Barres, se dirigieron a Montalbán,
llegando al anochecer. Aquí cometieron las más
odiosas tropelías, robaron los templos y casas particulares,
causando muchos destrozos, e impusieron al pueblo una gran
contribución.
Años más tarde, el 25 de Enero
de 1810, una compañía de tropas francesas procedentes
del ejército del mariscal Victor, se apoderó
de Montalbán y formó un ayuntamiento afrancesado
que administrase el pueblo por los invasores. Esto da a entender
que aquí tambien había personas que se había
dejado ganar por las ideas afrancesadas. Dos días después
salieron aquellas tropas para acuartelarse en La Carlota,
dejando un retén de 30 hombres al mando de su oficial
para mantener el orden y proteger a las autoridades afrancesadas.
El 2 de Febrero del mismo año, se exigió y prestó
juramento, en la iglesia parroquial, de fidelidad a su majestad
don José I, el hermano de Napoleón. Como en
otros pueblos los curas, nobles y campesinos, acogieron bien
al nuevo rey.
En mayo de 1810 fueron secuestrados por los
invasores los bienes, frutos y rentas que en Montalbán
poseía la Casa de Medinaceli. Cuyo titular se había
refugiado en el Norte de Africa.
1810 es el año en que empieza a organizarse
la guerra de guerrillas contra los franceses, que tenían
ocupada toda la península menos Cádiz y Lisboa.
El 22 de septiembre de este año entró en nuestro
pueblo el guerrillero Polo, sorprendiendo a las autoridades
afrancesadas; recogió los fondos públicos y
se llevó prisioneros a 12 franceses que pudo coger
de los que componían el destacamento. Los otros habían
huido al entrar la partida. A consecuencia de esto el jefe
de las fuerzas invasoras de La Carlota suprimió el
destacamento y dejó al cuidado de las autoridades el
sostenimiento del orden y la custodia de la villa.
En la tarde del 6 de Noviembre, entró
en Montalbán otra partida de guerrilleros españoles
al mando del cabecilla Domínguez, el alcalde afrancesado
huyó y llevó la noticia a La Rambla. Entre tanto
la partida recogió los fondos públicos y algunos
de particulares, y a las siete de la tarde abandonó
el pueblo dirigiéndose a Montemayor.
En los primeros días de Abril de 1811,
año en que los franceses tenían ocupada toda
Andalucía menos Cádiz, se presentó en
Montalbán el comandante Robin para cobrar la contribución
de guerra impuesta por el duque de Dalmacia. Cuando lo hubo
llevado a efecto, pasó a establecerse en Aguilar, al
acecho de una partida de guerrilleros que merodeaban por sus
alrededores.
El 5 de Septiembre de 1812, sabedores los
franceses residentes en Montalbán de que el día
anterior había sido evacuado Madrid por sus tropas,
se dispusieron a abandonar el pueblo, acompañados por
los montalbeños que habían colaborado con ellos
durante la ocupación. En su huida hicieron algunos
daños, prendiendo fuego a la casa consistorial y quemando
el archivo municipal. Al parecer el incendio no fue causado
por los franceses fugitivos, sino por los montalbeños
que ejercieron de autoridades durante la ocupación
francesa, para que no quedase prueba alguna de su conducta
y acciones.
La 1ª Guerra Carlista (1832-1839).-
En 1836 el caudillo carlista Gómez en su correría
por Andalucia, mandó a nuestro pueblo un parte de su
tropa. Ësta impuso una contribución y nombró
un ayuntamiento carlista, que publicó la siguiente
proclama el 4 de Octubre: " siendo como las horas de
las cinco de la tarde de este día (...) el yuntamiento
Pleno da cumplimiento a la circular del Comandante General
de Córdoba, D. Miguel Gómez, por la que se restituía
la Corporación Municipal de Montalbán que existía
el 1 de Enero de 1833, y que estaba formado por D. Juan López
del Moral, D. Pedro Vaquero, D. Marcos del Río, D.
Juan Crespo, D. Andrés Lucena, D. Santiago Zamorano,
D. Bartolomé Moreno y D. Pedro Castellano. La Orden
en su artículo 1º, disponía que la restitución
debía efectuarse en una plaza máximo de 24 horas,
"bajo pena de la vida", en su artículo 11
se "prohibe absolutamente toda asonada, serenata o canciones
nocturnas que perturben el reposo público". "Si
hubiera algún regocijo para honesto desahogo del vecindario
se verificará con la autoridad y presencia del que
ejerza la jurisdicción Real a fin de que observe el
orden y la tranquilidad".
Pero esta corporación carlista duró
poco ya que el 9 de Octubre llegó a Montalbán
el comandante isabelino don Gerónimo Londoño,
al frente de la columna de vanguardia de operaciones de Andalucía,
quien depuso a la corporación afin al príncipe
Carlos, y repuso a la constitucional, seguidora de la reina
Isabel II.
Luis Ramírez de las Casas Deza en
su "Corografía de la provincia de Córdoba"
(1844), nos brinda los datos que a con tinuación vamos
a reseñar:
" Sobre una pequeña colina a
cinco leguas y media de Córdoba está situada
la villa de Montalbán en terreno gredoso y blanquisco
de cuya circunstancia le vino el nombre primeramente al castillo
que allí hubo, como si dijésemos Monte Blanco,
el cual se extendió después a la villa que en
su proximidad se fundó. Esta etimología es obvia
y natural; y sin embargo algunos han querido dar a su nombre
origen arábigo derivándolo de la palabra "Amantebec"
ya corrrompido, que interpretan, no sabemos si con acierto
y verdad 'Seguridad de Mencado'. Si esto es así, tal
nombre sería el des castillo en tiempos de los árabes;
pero el moderno Montalbán, componiéndose claramente
de raíces castellanas, no puede tener origen arábigo,
y creer lo contrario es tan desacertado como ridículo".
" Consta la población de 13 calles,
de las que tres son las principales y están casi tiradas
a cordel; pero mal empedradas; y una plaza; 527 casas de mala
fábrica y más de 80 solares; 650 vecinos y 2600
habitantes ".
" Lo curas son dos". Por otras
fuentes sabemos que uno de ellos era rector de la parroquia,
y que además había un sacristán y 3 monaguillos.
Después de hablar del Hospital de
la Caridad y de la Casa de las Viudas, continua diciendo:
" Los demás edificios públicos son la Casa
del Ayuntamiento, la cárcel que es mala y pósito
de buena fábrica (la Tercia) que fue construido a princios
de este siglo, y unas carnicerías en 1840 .
El cementerio se halla a la salida del pueblo
por la parte N. fue construida en 1813 .
Las escribanías públicas son
dos.
La dotación del médico titular
es de 300 ducados y la del cirujano de ciento.
Tiene escuela de primeras letras dotado con
cien ducados del caudal de propios y además las retribuciones
de niños no pobres. ( La escuela era concurrida por
80 alumnos y su maestro estaba dotado con 1.500 reales anuales.
También había otra de niñas a la que
asistían 40 discípulas).
El día 6 de agosto, día de
la Trasfiguración del Señor, celebra una velada
junto a la ermita del Calvario que dura dos días ".
En cuanto a la agricultura y la industria
nos dice lo siguiente: " Comprende unas 5.000 fanegas
de tierra cuya mayor parte está destinada a la labor
y plantadas de olivar llegando sus pies al número de
60.000, lo restante es monte generalmente matorral y bajo.
La calidad del terreno es buena por lo común, y aún
la de monte lo es a propósito para plantío de
olivos.
Las huertas son cinco de las que dos se riegan
con agua de pie; pero no siendo ésta bantante para
el riego que necesita son poco productivas.
Tiene comunidad de pastos con las demás
villas del Estado de Aguilar.
Produce trigo, cebada, habas semillas, pastos,
hortalizas, aceite y abunda en melones especialmente de invierno,
que llaman en el país "andregüelas"
y tienen mucha fama.
Cría ganado de toda especie y mayormente
de cerda.
Consiste su industria en unos 300 telares
de lienzo a cuya elaboración se dedican las mujeres.
Tiene molinos de aceite dentro y fuera de
la villa, un almona, una tahona y un horno de teja y ladrillo.
Su comercio de exportación consiste
en el trigo y aceite que se lleva a ciertos puntos, y este
último especialmente a la ciudad de Málaga.
En los contornos de la villa se hallan cuatro
fuentes de no muy buen agua, y algunos pozos.
Riega su término el Carchena que lo
atraviesa por el mediodía de la villa.
Al S.E. y como a unos ochocientos pasos de
ella se encuentra un manantial que da origen a un arroyo nombrado
de Pedro Bascón; es agua mineral, que presumimos sea
sulfurosa, cuyas virtudes , según dicen, están
experimentadas ".
Por último habla de los restos arqueológicos
encontrados dentro del término y dice lo que sigue:
" En el cortijo del Prado y en el del Mármol lindando
con el Zamacón se encuentran muchos vestigios de población
considerables y a una legua corta al S.E. y en el nombrado
los Escalamorros se hallan vestigios de sepulcros, piedras,
monedas y otras señales de antigüedad. Hay quien
opina que estos vestigios son los de la famosa Munda cuyo
sitio tanto se ha buscado y que tanto se ha escrito ".
Para completar los datos que nos ofrece Luia
Ramírez de las Casas Deza, tenemos los siguientes;
que dicen dicen que Montalbán contaba con:
631 vecinos y 2.524 almas.
260 electores y 245 elegibles.
1 alcalde, 1 teniente alcalde, 8 regidores
y 1 síndico.
La riqueza imponible territorial y pecuaria
era 548.970.
La riqueza imponible urbana era 31.530.
La riqueza imponible industrial y comercial
era 69.410
Lo anterior hacia una suma en reales de vellón
de 649.930.
En 1854 Andalucía, al igual que el
resto de España, los efectos de una epidemia de cólera
morbo que causó estragos en todas las poblaciones donde
entró. En los pueblos vecinos de La Rambla, Montilla
y sobre todo, Puente Genil, la mortandad fue grande. Los montalbeños
se pudieron bajo la protección de Ntro. P. Jeús
del Calvario, dándose el hecho prodigioso de que no
se viera un solo caso de cólera. En el libro de defunciones
de aquel año no se registra ningún muerto causado
por dicha enfermedad.
El libro de actas del ayuntamiento refleja
estos hechos de la siguiente manera: " En la villa de
Montalbán a 20 de Octubre de 1854. Reunidos en las
casas consistoriales los señores que componen el ayuntamiento
y Junta de Sanidad de la misma, con el objeto de adoptar el
medio que se considere más oportuno para calmar el
disgusto general que existe en el vecindario de resultas de
las muchas familias que se han venido y aún continúan
viniéndose a vivir a esta población, procedentes
de Puente Genil, que se hall invadido del cólera morba
asiático, lo cual ha dado motivo a infinidad de quejas,
en su virtud, depués de una detenida discusión,
unánimemente se acrodó lo siguiente:
Que atendiendo al buen estado de salud de
que disfruta en la actualidad esta villa, gracias a la Divina
Misericordia y a que todas las cosas son reducidas y se encuentran
habitadas por más personas que las que cómoda
y regularmente y hasta tanto que el Sr. Gobernador de la provincia
resuelva lo que estime más conveniente, previo el oportuno
testimonio que a la mayor brevedad se le pasara de ésta,
acta, que todos los forasteros, de cualquier parte que procedan,
se avecinen en esta población, pero a la vez quedando
libre y expedito el tránsito y comunicación
de los viajeros, a fin de no infringir las órdenes
vigentes".
Hubo quien achacó a medios naturales
el que Montalbán no padeciese los efectos del cólera
morbo, pero el pueblo llano creyó que era debido a
la protección de Ntro. P. Jesús. A él
acudieron celebrando solemnísimas funciones, una de
ellas fue costeada por la corporación municipal, que
hizo el siguiente voto: " Los hijos de Montalbán
siempre fieles obsequiosos a su protector indeficiente Jesús
del Calvario, no hallando otro recurso más que implorar
la protección de este divino Señor, en medio
del cúmulo de aflicciones de este valle de lágrimas,
al verse sumamente afligidos y esperando de un día
a otro ser presa del cólera que tiene consternado a
toda España, y que tantos estragos y víctimas
ha hecho en los pueblos limítrofes. El Ilustre Ayuntamiento,
y con presencia del clero, de la hermandad en pleno de los
más grandes de la villa, determina hacer un función
de acción de gracias, en el día 7 de Agosto,
por siempre jamás, a expensas de este Ayuntamiento
". En el mismo libro de actas y más adelante se
dice: " Téngase en cuenta que el Voto de la función
solemne de acción de gracias, sólo lo ofreció
el Ayuntamiento, a nombre o representación del pueblo
". Fue este el origen de la función que costeaba
el ayuntamiento todos lo sietes de Agosto.
En relación también a Ntro.
P. Jesús hay que señalar que en 1852, dado el
estado ruinoso en que se encontraba su ermita, decidió
su hermandad echarla abajo y reedificarla desde los cimientos
con materiales más resistentes. Cuatro años
más tarde -1856- ya estaba finalizada la obra y el
25 de Agosto se trasladó definitivamente la imagen
a su nueva ermita que fue muy festejado por los montalbeños.
Los datos encontrados sobre nuestro pueblo,
en la segunda mitad del siglo, hacen referencia a los continuados
años de sequía que se padecieron, y a los que
se trataba de paliar haciendo rogativas a Jesús del
Calvario. Rogativas que una veces daban resultado y otras
no. Sin embargo no tenemos constancia de la sequía
de los años 25 al 35, especialmente los años
25 y 26, en los que no llovió nada y las cosechas no
se pudieron recoger. Asímismo nada hemos hallado que
haga referencia a la epidemia de cólera morbo en los
años 33 al 35.
Continuando con los datos hallados en la
segunda mitad del siglo, tenemos que hacer referencia a 1868.
En un acta del Ayuntamiento con fecha 5 de Febrero, se transcribe
un acuerdo para conseguir "los medios de aliviar la calamidad
pública que aflija a este vecindario y especialmente
a la clase jornalera por falta absoluta de trabajo en las
faenas agrícolas y carestía de subsistencia".
El paro estaría producido por la escasez de lluvia.
Para aliviarla se sacó en procesión la imagen
de Jesús del Calvario en rogativa.
En 1875 y por la misma razón se volvió
a sacar la imagen el 9 de Mayo. Estuvo lloviendo hasta el
23 del mismo mes.
1882 fue un año de hambre generalizada
en toda Andalucia, producida de nuevo por la falta de lluvias
que hiciesen germinar las cosechas. En nuestro pueblo se volvió
a hacer rogativas a Ntro. P. Jesús sacándolo
en procesión. Pero esta vez no escuchó las plegarias
de sus fieles, pues lo poco que llovió no sirvió
para paliar la escasez de todo el año.
En otro orden de cosas, y un tanto como anecdotario
local, encontramos dos hechos acaecidos en 1885: uno que en
Mayo comienza a funcionar el alumbrado público, consistente
en farolas de petróleo; otro que se hizo una función
de acción de gracias a Ntro. P. Jesús por haber
librado a Montalbán del cólera morbo que otras
localidades habían padecido.
Y ya en el aspecto político, y de
igual manera como anecdotario consignamos dos hechos:
al proclamarse la I República en 1873,
ocurrió un hecho luctuoso en nuestro pueblo. Se produjo
cuando los republicanos salieron a la calle para festejar
su llegada. Iban haciendo disparos al aire con la mala fortuna
de que uno de ellos lo hizo contra la puerta de la botica
en el momento en que el boticario pasaba de una habitación
a otra. Este fue alcanzado por el disparo y murió.
Su presunto matador purgó en presidió su temeraria
ocurrencia.
Otro montalbeño murió en estas mismas fechas
en Montilla. Fue en circunstancias parecidas. Los republicanos
montillanos iban disparando al aire festejando la llegada
de la I República. Un disparo le ocasionó la
muerte a nuestro paisano que se llamaba Lucas Castillo.