
TÉCNICAS , HERRAMIENTAS Y CONSEJOS
PARA REALIZAR
EL CURRÍCULUM VITAE
A la hora de buscar empleo, los solicitantes se encuentran
frente a un mercado laboral complejo marcado por las exigencias
de las empresas y con un numero importante de personas que
optan al mismo puesto. Ante tanta competencia, el Currículum
Vitae es el primer contacto con la compañía
y el paso inicial en el proceso de selección. Por lo
tanto, es primordial que sea lo más claro y completo
posible.
La finalidad de este documento es conseguir
una entrevista con el departamento de RRHH de la empresa.
Para ello tiene que convencer a la persona que lo lee y al
mismo tiempo despertar el interés por conocer al autor
del currículum.
Contenido y forma del CV
La información del CV tiene que estar
bien estructurada y agrupada en apartados. Una sección
que ha de ocupar un lugar destacado son los datos personales
donde se debe indicar el nombre y los apellidos, la dirección
y al menos un teléfono de contacto para que la empresa
pueda localizar al candidato. Otros datos como la edad o el
estado civil son menos relevantes para algunas empresas. A
través del apartado de formación la empresa
puede saber mejor si el candidato reúne las condiciones
adecuadas para el puesto ya que incluye los estudios académicos,
títulos, especialidad, cursos complementarios. Es recomendable
señalar el centro y el año en que se llevaron
a cabo esos estudios y hay que tener en cuenta que los departamentos
de personal valoran no sólo una formación sólida
sino también constante y continua. Relacionado con
este punto, se halla el conocimiento de idiomas en el que
se tiene que indicar el nivel y las titulaciones que se poseen.
Es mejor no mentir en cuanto al grado de conocimiento de un
idioma porque es posible que hagan la entrevista en esa lengua.
También pueden realizarse pruebas de las habilidades
informáticas, otro aspecto importante que hay que destacar
en el CV indicando los programas y aplicaciones que se conocen,
siempre que estén relacionados con el puesto de trabajo.
Uno de los apartados clave es la relación
de la experiencia profesional donde no basta con indicar el
cargo, las fechas y el nombre de la empresa. Los departamentos
de RRHH valoran cada vez más a la explicación
de las funciones y las responsabilidades asumidas en cada
empleo. Por último, se puede añadir información
complementaria para dar una idea del perfil del solicitante.
Estos elementos pueden ir desde las aficiones e intereses
personales a detalles como la posesión de carnet de
conducir, la disponibilidad para viajar y cambiar de residencia
o la limitación de horarios.
Toda esta información se puede organizar
de maneras muy diversas, siempre que aparezca de forma clara
y ordenada. Algunas empresas le dan importancia a la imaginación
y la originalidad en el formato, mientras que otras prefieren
modelos sencillos y estándares. El más utilizado
es el cronológico donde los datos de la trayectoria
académica, personal y profesional siguen un esquema
temporal. Es muy importante incluir sólo la información
más relevante y relacionada con el puesto de trabajo.
Una variante de este tipo es el currículum cronológico
inverso donde aparecen en primer lugar las experiencias más
actuales y por lo tanto es idóneo si se ha tenido una
trayectoria ascendente. Estos dos formatos junto al modelo
funcional son los preferidos por las empresas. En este último,
el contenido se organiza por temas y se adapta a las demandas
de la empresa. Su utilidad está en que permite destacar
los períodos más positivos e ignorar aquellos
menos exitosos como problemas en alguna empresa o períodos
de paro.
Otros tipos de CV son el mixto que combina
el cronológico con el funcional, y el cuadrado donde
se puede resaltar lo más interesante mediante un diseño
moderno en forma de cuadros. También existe el modelo
Kaleidoscope que tiene forma de cómic y es apropiado
para profesiones creativas como diseñadores, dibujantes
o publicistas. Los dibujos y el texto señalan las habilidades
del solicitante en forma de diálogo con el seleccionador.
Consejos y errores más comunes
La presentación del CV es un aspecto
fundamental porque puede incluir errores decisivos en el proceso
de selección ya que es un reflejo del solicitante.
Lo recomendable es elaborar el currículum a ordenador
con un papel de buena calidad de color neutro y utilizar sólo
tinta negra o azul. Tampoco hay que dar la sensación
de ahorrador utilizando un tamaño de letra pequeño,
un interlineado estrecho o escribir por las dos caras del
mismo folio. Además se recomienda no adjuntar certificados
de titulaciones o cartas de recomendación.
La longitud tiene un papel destacado ya que
no debe ocupar más de tres hojas por lo que es preciso
ser claro, breve y conciso. Los textos largos y con un lenguaje
técnico o literario pueden provocar la pérdida
de atención del seleccionador y dar la sensación
de petulancia. Hay que eliminar la información irrelevante
(notas académicas o pequeños trabajos extras),
falsa o que sea perjudicial pero sin dejar periodos en blanco
en la trayectoria. Y sobre todo hay que revisar especialmente
la ortografía, sintaxis y los signos de puntuación
ya que este tipo de incorrecciones dan una imagen muy negativa.
Peculiaridades del CV por Internet
El CV enviado a través de Internet
ha de cumplir con los mismos requisitos que los que llegan
por medios tradicionales, sin embargo tiene algunas características
propias. Por ejemplo, hay que prestar atención a los
elementos de diseño y eliminar detalles como cursivas,
subrayados o negritas, que se sustituirán por asteriscos,
mayúsculas o guiones. Además hay que evitar
que el archivo ocupe mucho espacio y no enviar fotografías
ya que pueden ralentizar la recepción del currículum.
Y sobre todo comprobar que no tiene ningún virus.
Muchos departamentos de personal consideran
como aspecto positivo el envío de CV por Internet ya
que demuestra que la persona tiene iniciativa y habilidad
en el manejo de las nuevas tecnologías, un aspecto
favorable en el proceso de selección.
Modelo europeo común de curriculum
vitae
El modelo común de CV europeo se ha
diseñado previa consulta a los Estados miembros, a
expertos, organizaciones y agentes sociales tanto a escala
nacional como europea, a través del Foro Europeo de
Transparencia de las Cualificaciones, cuyo representante español
es el Instituto Nacional de Empleo (INEM); el documento final
ofrece un perfil de las cualificaciones, las competencias
(incluidas las adquiridas al margen de los sistemas formales)
y la experiencia laboral de los ciudadanos, así como
su historial educativo y de formación, de manera que
permita a las empresas y a los centros de educación
y formación evaluar mejor las capacidades de cada individuo.
Este modelo fue adoptado por la Comisión
Europea el 11 de marzo de 2002